Editorial: Destino
Género: Romántica Juvenil
Serie: Los chicos Vincent II
Lana ha vivido toda la vida a la sombra de su prima Ashton, quien saca las mejores notas, tiene montones de amigos y físicamente parece una modelo. Y lo que Lana más ha envidiado: el amor de Sawyer, de quien ella ha estado secretamente enamorada desde pequeña. Pero las cosas han cambiado: ahora que su prima y Sawyer han roto, Lana tiene la oportunidad de que él se percate de que existe. Sawyer tiene el corazón roto. Ha perdido a su chica y a su mejor amigo. Pero entonces aparece Lana, la prima de Ashton, una muchacha tímida y dulce que ha pasado de niña... a mujer. ¡Y qué mujer! Sawyer no tiene claro si Lana va a poder curarle las heridas pero, quizá, si pasa tiempo con ella conseguirá poner celosa a su ex. Lo que empieza como un mero ligue se convierte en un atractivo juego de seducción. Sawyer y Lana tienen motivos diferentes para pasar tiempo juntos, pero sus encuentros acabarán por echar chispas... La mejor cura para el desamor es un romance apasionado.
Opinión Personal
Si fueras mío es el cierre a la bilogía Los chicos Vincent. Como en el caso de su antecesor vamos a encontrar una historia sencilla y sin demasiadas complicaciones. Pero con la misma esencia de El Chico malo, fresca y sexy.
Ya conocemos un poco a Sawyer y a Lana por su pequeña participación en el libro anterior, pero no es hasta aquí donde realmente se dejan ver. Sawyer parece un joven con poco carácter y su personaje casi se puede decir que pasa desapercibido. No obstante, Sawyer esconde más de lo que dejar ver desde un principio... ¿Sawyer solo es el chico bueno?, definitivamente aquí conocemos a un Sawyer apasionado y atrevido, sigue siendo un chaval responsable, pero ahora ha despertado de un letargo y enseña la patita.
Sawyer sigue herido, han pasado seis meses desde que Ash rompió con él y aún no lo ha superado. Cuando Lana aparece en su camino cree ver la oportunidad perfecta para captar la atención de Ash, trama usar a Lana con el único propósito de causar celos y así tener la oportunidad de volver a recuperarla. Hasta que se da cuenta de que Lana le afecta de una manera que no logra entender. Con ella, el vacío desaparecía. El dolor que sentía por perder a Ashton se esfumaba cuando Lana estaba a su lado.
Lana planea pasar el verano en casa de su prima Ash, por fin podrá desconectar de todas sus movidas familiares y despejarse. La ruptura entre Ash y Sawyer es la baza perfecta para contraatacar y ligarse al chico bueno que creer conocer. Lana ha crecido enamorada de Sawyer y hará todo lo posible para que se fije en ella y sanar su corazón mal trecho. Lana ha cambiado físicamente, ahora es mucho más sexy y ha aprendido a sacar potencial a su figura haciendo que no pase desapercibida. No es fácil superar a Ash, ella siempre ha sido un modelo a seguir y Lana empieza a estar cansada de vivir a la sombra.
En este caso hay menos escenas intimas entre ellos, de hecho me confundía un poco la manera en la que estaban descritas las escenas, creo que no estaban bien desarrolladas y confunden a lector. Yo por momentos pensé que me faltaban páginas y parecen estar inacabadas. Lo han querido hacer tan sutil que no sabes lo que están haciendo ni como. En este particular me quedo con el atrevimiento sexy que le aportaban las escenas hot en El Chico malo. En definitiva, poco más se puede añadir, una historia sencilla, fresca y con chispa. De las dos historias esta para mi las más romántica y dulce. La autora regala dos finales súper tiernos y bonitos. Al finalizar la lectura me encontré con una sonrisa de boba en la cara. Entretiene y es ágil, eso la convierte en una lectura perfecta. Sin duda los Chicos Vincent son un acierto.

