Datos del Libro
Editorial: Ediciones Babylon
Género: Narrativa R.
Autoconclusivo
Editorial: Ediciones Babylon
Género: Narrativa R.
Autoconclusivo
♥Verónica Abad es una periodista insomne que sufre trastornos emocionales. Cuando accidentalmente llegan a sus manos unas viejas cartas sobre las que no tenía conocimiento, descubre que su madre mantuvo un intenso y misterioso romance años antes de darle la vida. Movida por la necesidad de reconstruir su pasado, viajará a Cuba en busca de respuestas, en donde descubrirá una apasionante historia de amor que hará suya.
Opinión Personal
Lo primero que me llamó la atención de esta novela fue su bonita portada y el misterioso titulo, La dama de las cavernas no tiene jardín, me invitaba a descubrir que misterio se escondía detrás de esas cartas. La novela no está disponible en librerías, así que si queréis adquirirla deberéis dirigiros a Ediciones Babylon si la queréis en papel.
La vida de Verónica cambiará de rumbo cuando tras el fallecimiento de su tío se dispone una mudanza para trasladar algunos de sus objetos personales. En el traslado, accidentalmente se cae un reloj de pared dejando al descubierto unas viejas cartas que iban dirigidas a su difunta madre. La revelación del contenido de las cartas le llevará a descubrir a Verónica que su madre había estado casada anteriormente al nacimiento de ella. Esto y el misterioso hombre que se oculta tras esas cartas de amor desmedido, llevarán a Verónica a investigar la procedencia de esas cartas y de su autor, embarcándose en un viaje a la Habana.
Verónica buscará ayuda en su amigo Máximo Peña, un escritor y experto en caligrafía. En una cita con este sucede un lamentable accidente y será en ese momento cuando ella conozca en realidad que clase de persona es Máximo y que tipo de cosas ocultaba a las personas de su entorno. Este suceso pondrá en jaque a Andrés Palacios, un actor con el que Verónica tendrá que compartir viaje y algo más.

La dama de las cavernas no tiene jardín es el viaje interior de la protagonista, embarcarse en ese viaje tras la pista del autor de las románticas cartas de amor que iban dirigidas a su madre, no sólo la llevarán a descubrir que secretos ocultos hay entre esas líneas, sino, también la llevará a aventurarse y conocer su propia historia. La prosa de su autora Teresa Hernandez, es impecable, demuestra con maestría un estilo refinado, elegante y un gran dominio de las letras. No obstante, esto no ha bastado para que me sintiera parte de esta historia. El perfil de los personajes me ha parecido algo frío e impersonales haciendo que no conectara con ninguno de ellos, esto ligado a un ritmo llano donde predomina la narración y escasean los diálogos, han hecho que en sí el ritmo y la historia se me hiciera algo tediosa dejándome un sabor agridulce en su proceso.
La vida de Verónica cambiará de rumbo cuando tras el fallecimiento de su tío se dispone una mudanza para trasladar algunos de sus objetos personales. En el traslado, accidentalmente se cae un reloj de pared dejando al descubierto unas viejas cartas que iban dirigidas a su difunta madre. La revelación del contenido de las cartas le llevará a descubrir a Verónica que su madre había estado casada anteriormente al nacimiento de ella. Esto y el misterioso hombre que se oculta tras esas cartas de amor desmedido, llevarán a Verónica a investigar la procedencia de esas cartas y de su autor, embarcándose en un viaje a la Habana.
Verónica buscará ayuda en su amigo Máximo Peña, un escritor y experto en caligrafía. En una cita con este sucede un lamentable accidente y será en ese momento cuando ella conozca en realidad que clase de persona es Máximo y que tipo de cosas ocultaba a las personas de su entorno. Este suceso pondrá en jaque a Andrés Palacios, un actor con el que Verónica tendrá que compartir viaje y algo más.

<<...Si alguien me hubiera explicado qué es realmente la soledad, no lo hubiera creído. Es necesario vivirla día a día para entenderlo. Significa no distinguir un minuto del siguiente, andar a la deriva sin rumbo aun conociendo tu destino, buscar una expresión desaparecida para siempre en cada mirada que se cruza con la tuya, y en cada roce el tacto de una piel ausente. Y todo ello con una desesperanza absoluta, con la certeza de que es irreversible. Créeme, Aurora, cuando digo que desearía estar muerto. Sería preferible mil veces a la agonía de arrastrar mis despojos por el mundo, a esta sensación de culpa que jamás cesa. Sí, ya sé amor mío, que no tengo derecho a hablarte a ti de penas ni angustias, de pánico y noches en vela al acecho de sonidos desconocidos...>>
La dama de las cavernas no tiene jardín es el viaje interior de la protagonista, embarcarse en ese viaje tras la pista del autor de las románticas cartas de amor que iban dirigidas a su madre, no sólo la llevarán a descubrir que secretos ocultos hay entre esas líneas, sino, también la llevará a aventurarse y conocer su propia historia. La prosa de su autora Teresa Hernandez, es impecable, demuestra con maestría un estilo refinado, elegante y un gran dominio de las letras. No obstante, esto no ha bastado para que me sintiera parte de esta historia. El perfil de los personajes me ha parecido algo frío e impersonales haciendo que no conectara con ninguno de ellos, esto ligado a un ritmo llano donde predomina la narración y escasean los diálogos, han hecho que en sí el ritmo y la historia se me hiciera algo tediosa dejándome un sabor agridulce en su proceso.

