1 sept. 2015

Escena inédita-La fuerza del corazón



La fuerza del corazón
Ana R. Vivo
Ficha

Laura ya ha vivido la peor de las pesadillas a manos de Samuel Cruz, el implacable magnate mexicano. Seducida por sus palabras almibaradas, engañada como lo que era, una niña ingenua que apenas había visto mundo, pronto se vio envuelta en una vida de crueldad y maltrato, un matrimonio que era lo más parecido a estar enterrada en vida. Haciendo gala de una valentía que ignoraba tener, pudo huir y rehacer su vida en España. Pero el destino le tiene preparada una trampa trágica. Samuel Cruz ha vuelto a aparecer para arrebatarle su tesoro más preciado: su hijo. Empujada una vez más a adentrarse en el desierto de Sonora, en ese fastuoso rancho que es como una jaula de oro, Laura sabe muy bien que tiene poquísimas oportunidades de salirse con la suya. Lo que no espera es encontrar a otro hombre además de Samuel. Otro hombre alto, poderoso e implacable con la inconfundible señal de esa sangre apache en sus venas. Otro Cruz al que enfrentarse, otro Cruz contra el que luchar… Aunque todavía no sabe qué oculta detrás de esa mirada oscura y penetrante. Aunque aún tenga que aprender la lección más difícil de todas.


Escena inédita

 Todo estaba igual que cinco años atrás. Nada había cambiado en el gran rancho Cruz, ni siquiera la vieja costumbre de que sus habitantes durmieran la habitual siesta de la tarde. Aunque bien pensado, eso era un punto a su favor para acceder a la propiedad. 
Laura estaba decidida, nadie se lo iba a impedir. Caminó por el vestíbulo con paso seguro, más por costumbre que por valor. Subió la amplia escalinata de mármol y tomó una bocanada de aire. Ya faltaba poco. Nunca hubiera imaginado que regresaría a aquel lugar donde había sido tan infeliz; fue entonces cuando debió terminar con él, pero su miedo al fracaso no le dio las fuerzas suficientes, solo se atrevió a ponerse a salvo sin segar otra vida por el camino. Pero ahora no, ahora terminaría con el poderoso Cruz, aunque para eso tuviera que pagar un precio muy alto: su libertad, o tal vez algo peor.
El recuerdo del propósito que la había empujado a regresar al infierno la obligó a seguir caminando hasta que llego frente a la intimidatoria puerta del despacho. Acercó la cara al escuchar el leve siseo de la impresora funcionando, y soltó el aire que había estado reteniendo en los pulmones. Sentía la garganta seca, las manos le temblaban y apretó la pistola para que no resbalara al suelo. También contó mentalmente: uno, dos… y tres. Al abrir pudo ver una silueta masculina, inconfundible, que se reflejaba en los ventanales, junto a la mesa de trabajo. Él debió escuchar su respiración nerviosa; tal vez, incluso fue capaz de intuir su presencia, porque se irguió en toda su estatura al tiempo que interrumpía la salida de los folios por la ranura de la máquina. Sus hombros fornidos destacaban bajo la chaqueta oscura, al igual que sus largas y poderosas piernas bajo los pantalones del mismo tono. Samuel no era un hombre que pasase desapercibido, precisamente, su tamaño y su aura de autoridad lo convertían en alguien inconfundible. 
 —Jeremías, te estaba esperando —dijo una voz que, pese a todo, resultó desconocida para ella. 
 Tal vez deseaba tanto olvidarla que ahora que lo tenía a un par de metros sonaba con otro matiz. Apenas se apreciaba el acento mexicano y el tono resultaba más suave. Más… amable. 
Laura solo dio un par de pasos, ni siquiera pudo traspasar la puerta al sentir que los recuerdos caían sobre ella de forma aplastante, transportándola a un tiempo doloroso en el que su deseo más grande había sido desaparecer. 
 —¿Ocurre algo, Jeremías? —La sorprendió la voz en plena cavilación—. Pero… ¿quién eres tú? 
—¡Quieto, Cruz! —le gritó mientras retrocedía, al tiempo que sujetaba el arma con ambas manos. 
 Él frenó sus pasos y la miró tan extrañado como si acabara de ver un marciano. 
—¡Qué demonios! 
«Sí, qué demonios». Aquel hombre alto y perfectamente vestido no era Cruz. 
 Sus cabellos eran tan negros como los suyos, sus ojos igual de oscuros e insondables. Su piel, morena y tostada como tantas otras de aquella región; y su tamaño y el porte altivo, igual de particulares, pero no era él. Este hombre era más joven. Su rostro desconcertado exudaba una virilidad abrumadora que un día también percibió en el Cruz que buscaba, pero algo en sus facciones le confería un aire totalmente diferente. 
 Laura sacudió la cabeza tratando de buscar una explicación al hecho de que Cruz estuviera ante ella, sin ser realmente él, aunque el brillo de su mirada amenazadora era indiscutible. Inolvidable. 
—Tranquila —le aconsejó el doble de Cruz, alzando las manos y dejándolas a la vista para enfatizar sus palabras—, si es dinero lo que buscas… 
—No quiero dinero, no soy una ladrona. —Movió la pistola ante su cara, sobre todo para evitar que percibiera el temblor de sus manos—. ¿Quién es usted? ¿Dónde está su jefe? —inquirió, alzando la voz con toda la intención de intimidarle. 
 —Escucha… no sé lo que buscas, ni qué problema tienes, pero estoy seguro de que dialogando podremos entendernos. —Su tono era tranquilizador mientras comenzaba a avanzar hacia ella. Siempre con los brazos separados y las manos en alto, a la altura de las caderas—. ¿Por qué no me das la pistola?

Agradecimientos a Ana R. Vivo

9 comentarios :

  1. ¡Hola! Este está en mi lista y después de este pequeño inedito confirmo que quiero leerlo.

    Bienvenida de las vacaciones! ;)
    Besos

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  2. Hola naca! tiene muy buena pinta, así que caerá fijo. Precioso el fan <3

    Besos :*

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  3. Ay, pero que manera de poner los dientes largos.

    ¡Un besito!

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  4. Así se empieza y lo demás son tonterías ;)!!! A la lista de la lista xD. El FanArt precioso.
    Nos leemos <3

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  5. Hola guapa.
    Como se echaba de menos visitarte :) Tengo muchas ganas de leer este libro así que la escena me ha dejado con ganas jeje.
    Besos.

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  6. Madre mía! Me ha llamado mucho la atención.
    Por supuesto que lo tengo ya anotado!!!
    Un beso

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  7. Hola, no pinta nada mal... pero no se, no termina de convencerme. Gracias por esta escena.

    Besitos

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  8. Tiene una pinta estupenda, estoy deseando tenerlo entre mis manos (L)
    bss guapa

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  9. Lo tengo comprado en preventa desde agosto, así que lo leeré en breve!!! Genial la escena y el fan!!!
    Besitos
    #voydeputoculonometoqueselfandango

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