2 abr. 2017

¿Quieres conocer a Adam? La partitura. Música para Adam


La partitura. Música para Adam, por Anna Casanovas
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¿Os acordáis de cuando aprendisteis a montar en bicicleta, de la sensación que teníais en el estómago cuando os temblaba el manillar y se os movía la rueda delantera de un lado hacia el otro? Pues yo muchas veces me siento así en las redes sociales. Hay días que creo que ya sé cómo funcionan y me atrevo a pedalear de pie y otros en que paso por encima de una piedra y acabo aterrizando en el suelo. Pero un día, hace unos años, conocí a Elena y pensé que los rasguños que me había hecho hasta ese momento habían valido la pena. Yo había visto el blog de “La estación de las letras”, y tal vez ella había oído a hablar de mí, pero nos encontramos gracias a “Doce años y un instante”, una novela que publiqué hace años, y Elena no solo me sujetó la bicicleta y me enseñó un par de trucos, sino que desde entonces nuestros encuentros se han convertido en horas de sincera y estupenda conversación. Porque si “La estación” es preciosa, y os aseguro que lo es, su propietaria todavía lo es más.
Gracias Elena por darme la oportunidad hoy de estar aquí con “La partitura. Música para Adam” y por crear “La estación de las letras”, un hogar tanto para los libros como para las personas que los amamos.
He estado pensando qué puedo contaros de “La partitura” -la trama podéis encontrarla en la web de la editorial, en las páginas de las librerías o leerla en la contraportada si tenéis un ejemplar en la mano (sale a la venta el día 3 de abril)- y al final he llegado a la conclusión que lo mejor que puedo hacer es dejar que Adam os cuente qué significa para él Charlotte… así tal vez querréis conocer el resto de su historia.


🎼🎼🎼 Conociendo a Adam 🎼🎼🎼



 Hola, soy Adam, tengo treinta años y estoy ciego. Supongo que, tras esta presentación, si os preguntase cuál creéis que ha sido el hecho más trascendental de mi vida, el que más me ha marcado, elegiríais el accidente que me causó la ceguera. Ah, perdón, se me había olvidado deciros que quedé ciego en un… accidente, sí, supongo que podemos llamarlo así (en la novela descubriréis todos los detalles), y que jamás recuperaré la vista. Nuestra historia, la mía y la de Charlotte, y la de la partitura, no es para nada como os esperáis. Si creéis que vais a encontraros con una de esas películas del sábado por la tarde (películas que por otro lado tienen muchos puntos positivos a su favor) os llevaréis una sorpresa.
No, quedarme ciego fue muy importante y me cambió la vida, pero, no os asustéis, fue para mejor. Llevaba años atrapado en una vida que, aunque podía parecer perfecta no lo era. Tenía un buen trabajo, hoy en día no es fácil ganarse la vida componiendo y yo lo había conseguido, y tenía una novia perfecta, guapísima, de esas que hacen que los demás te envidien. Pero las apariencias engañan y yo tuve que quedarme ciego para entenderlo.
 Tal vez podría deciros que el hecho más trascendental de mi vida ha sido tocar esa partitura, la partitura, tener que investigar su historia, su pasado, y que me encargasen la misión de terminarla. No voy a engañaros, descubrir la historia de estas hojas de papel, los entresijos de la vida de Chopin y todo lo que sucedió después, ha sido increíble, y sé que estas notas me obligaron a empezar a cambiar incluso antes del accidente. Pero no son lo más importante.
Lo más trascendental, lo más importante, mi todo, es y siempre será Charlotte.
El día que la conocí ni siquiera me dijo su nombre y confieso que en aquel instante no supe identificar que ella era… ella. Nos cruzamos en la puerta de la librería de Gabriel, mi mejor amigo, y chocamos. Mi excusa es que estoy ciego, creo que la suya es que entonces tenía mucha prisa por alejarse de la presencia de cualquier ser humano. No fue bonito ni agradable, fue torpe y duró unos segundos y, sin embargo, jamás olvidaré que olía a mar.
Charlotte es el mar, su pelo huele a los acantilados y a las playas inglesas que ella, de momento, no ha visitado nunca, pero en las que yo fui feliz con mis padres. Huele a esas tardes que te pasas tumbado en la arena mirando las olas. Huele a su piel, la única que quiero tocar jamás, a las estrellas, al color que tienen las olas tras una noche de tormenta.
Un poco más tarde volví a encontrarla, en esto sí tuvo mucho que ver la partitura. Charlotte la estaba tocando, estaba sentada en el piano que hay en la librería de Gabriel, y cuando la oí… Cuando la oí vi la música de nuevo.
Antes, cuando os he dicho que quedarme ciego me cambió la vida para mejor, lo decía en serio. Yo hacía tiempo que no veía la música, que era incapaz de sentirla dentro de mí, de componer. Podía tocar y podía escribir, hoy en día hay programas informáticos que te ayudan con esas cosas, pero la música había desaparecido de mi interior. Hasta que encontré a Charlotte.
Aquella tarde, cuando entré en la librería y oí la primera nota tuve que sujetarme del marco de la puerta. Fue como recibir un golpe en medio del pecho, el corazón se me aceleró y supe que fuera quien fuese que estuviese tocando el piano tenía que conocerle. Caminé hasta allí, si alguien hubiese intentado detenerme probablemente le habría arrancado la cabeza, y me detuve junto al piano. Y olí el mar.
Era ella, el alivio que sentí aún hace que me tiemblen las piernas. Ella tocaba una nota tras otra y yo, por primera vez en mucho tiempo, demasiado, podía ver la música. No podéis imaginaros lo fría y solitaria que era mi oscuridad hasta que llegó Charlotte. No es solo que sea negro, ojalá fuera solo eso, es la ausencia de todo, de absolutamente todo. Pero cuando escuché a Charlotte tocar esa primera vez volví a sentir calor y a ver esa melodía dentro de mí. Las notas, una tras otra, cogían forma e iluminaban como pequeñas mariposas de luz mi oscuridad.
Aquel día Charlotte se fue, apenas intercambiamos dos o tres frases, pero volví a encontrarla, no os preocupéis, ya os he dicho que esta es nuestra historia.
Mi segundo o tercer, si contáis el choque en la puerta, encuentro con Charlotte fue en un pub, aunque ese tampoco fue demasiado bien… aun así cada nota que ella tocó esa noche en el piano del pub iluminó una parte de mi interior y entendí que, si quería tener la menor oportunidad de recuperar la música en mi vida, necesitaba la ayuda de Charlotte.
Lo que yo no sabía entonces es que, si Charlotte iba a enseñarme a ver con el corazón y a escuchar con el alma, yo a ella iba a enseñarle algo más difícil y que me temo ahora no puedo contaros.
Charlotte es mi luz y si queréis saber qué soy yo para ella tendréis que leer “La partitura”.
Antes de irme os diré algo más, la vida de Chopin no es la única que está escondida en las notas de la partitura que consiguió que Charlotte y yo nos conociéramos, hay muchas más, distintas historias de amor que demuestran que cuando quieres a alguien de verdad toda tu vida se ilumina.
O como diría Folie, así se llama la partitura: “En lo que se refiere al amor… quédate con quien te haga ver la música y escuchar los colores”.

♫♪♬♪🎶 Escena de la novela ♫♪♬♪🎶

Para que veáis que Adam no miente, os dejo aquí la página de la novela donde se tropieza con Charlotte por primera vez. Espero que os haya gustado conocerle y que os enamoréis de “La partitura”.

Adam esperó a que Gabriel desapareciese, estaba tan enfadado que iba a necesitar unos segundos para centrarse y caminar sin tropezarse con nada. Se despidió de Gema y, en cuanto oyó el distintivo clic de la puerta del despacho de su amigo, movió el bastón hacia delante con el objetivo de dejar The Scale y esea conversación atrás.
Chocó con alguien.
Alguien chocó con él.
-Lo siento –se disculpó una voz de chica-, no le había visto.
El bastón le había caído al suelo con el impacto y Adam se agachó a recogerlo.
-Es obvio que yo a usted tampoco –farfulló.
-He dicho que lo siento.
Adam sujetó el bastón y, al levantarse, su cabeza topó con el mentón de la chica que seguía entorpeciendo su camino. Aunque ella también se hizo daño, ninguno de los dos se disculpó por el segundo choque. Llevaba una mañana horrible.
-¿Cree que podría apartarse y dejar que me vaya antes de que me rompa algo?
-Claro, váyase. –Ella le estaba colocando bien el abrigo.
-Si me suelta, me iré.
La desconocida no dijo nada más. Adam notó que las manos de ella desaparecían de su torso y se hacía a un lado, y salió de The Scale en dirección al metro.”

14 comentarios :

  1. La verdad es que tiene una pintaza estupenda :)

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  2. ¡Guau! Qué entrada tan preciosa. Qué bonito reconocimiento, más que merecido, te ha dedicado Ana.
    Amén a sus palabras, si bonito es tu blog, tú como persona lo eres aún más.
    Y sobre las palabras de Adam y la escena del libro, me ha encantado leerlas.
    Tiene pinta de ser una gran historia.
    Gracias por la entrada.

    Besos Naca ;)

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  3. La cosa va de ciegos ajjajaj ya sabes que estoy a tope con Daredevil!!! Tengo muchísimas ganas de leerlo! Me ha gustado que Adam nos hable y nos cuente como conoció a su amor. La escena no la leo ya que quiero ir virgen al libro!
    Enhorabuena por la sección guapa!
    Besotes de tardes de Marvel!!!

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  4. Estoy deseando leer esta nueva historia de Anna, con Herbarium dejó el listón muy alto, pero presiento que La partitura llegará a ese listón o incluso lo superará. Me ha gustado mucho todo lo que cuenta Adam, seguro que será de una historia llena de sensibilidad ❤. Bonita entrada.

    Besos.

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  5. Hola!!
    Que ganas tengo de leer la novela.
    Un saludo :)

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  6. Hola!
    Me ha encantado!! Muchas gracias por esta presentación, con ganas absolutas de tenerlo ya entre mis manos!
    Un beso
    S

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  7. Hola!!

    Me ha encantado la entrada, me ha puesto los dientes más largos si cabe para leer la novela.
    Estoy deseando tenerla entre mis manos!

    Besos!

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  8. Hola!!
    Ainsss, tengo muchas ganas de leer este libro, creo que va a ser uno de esos que te llegan al corazón, y eso se nota en las palabras escritas hoy aquí :)
    Muchas gracias por compartir esto con nosotras, ha sido muy bonito!!
    Besos :33

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  9. Yo soy de las que no ha leído nada de la autora porque soy idiota jajaja porque lo peor es que tengo varios apuntados que me llaman mucho así que no ha excusa, me ha gustado mucho la entrada y ahora tengo más ganas aun de leer el libro ^^

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  10. Aww muchas gracias por compartir todo esto! Ya siento que voy a quedar enamorada y a la vez un poquito destrozada con esta historia, si sigue la misma línea de Herbarium me apuesto a que será una lectura extraordinaria <3

    ¡Besotes!

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  11. Vale. Como amante de la música y pianista, tengo que decir que esto me ha llegado al corazón y que me ha calado profundamente. ME HA ENCANTADO.
    Un besazo.

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  12. Hola guapa :)
    Vale, has conseguido engancharme más a este libro y eso que creía yo que más ya era imposible jeje. Me ha encantado la entrada y tengo muchas ganas de leer ya esta historia, Anna me encanta.
    Besos

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  13. Tiene una pinta... Pff. Estos son de los que van directos a la estantería
    Un beso

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  14. Hola!
    Qué entrada más preciosa. No he leído algunas cositas porque quiero que me sorprenda el libro. Seguro que Anna nos enamora y cuando lo lea volveré a leer lo que no he leído.
    Felicidades por la entrada <3.

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